La Sinergología® tiene la respuesta. Los picores en la cara no tienen nada que ver con una dermatitis atópica, una erupción cutánea o con que te haya picado un bicho. Detrás de un gesto de rascado nervioso hay una intención, consciente o no. La no consciente es el objeto de estudio de la Sinergología®, una disciplina que examina la comunicación no verbal.
El hecho de que veas a tu interlocutor rascarse la nariz o cruzar los brazos puede decir mucho de él, pero no te fíes mucho solo de una señal. Existe una disciplina que estudia los movimientos y las microrreacciones corporales realizados de manera no consciente o semiconsciente. Se llama Sinergología® y es algo mucho más amplio que el propio lenguaje corporal.
Gestos conscientes y no conscientes
A través de los gestos no conscientes, lo que estudian son las actitudes mentales. A fuerza de repetir esos mismos gestos se llega a entender los códigos inconscientes.Esta ciencia tan nueva es mucho más amplia que la comunicación no verbal aunque está íntimamente relacionada con ella; se concentra más en esa parte que no mostramos al de al lado pero de la que no nos percatamos. Estos expertos en comunicación no se fijan en aquello que saben que está preparado (por ejemplo, la manera de moverse de un político mientras está dando un mitin). Los gurús de la comunicación saben muy bien cómo convencer con miradas o utilizando las manos.
Lo verdaderamente importante para ellos es aquello que sale espontáneamente de una persona, de la gestualidad no deliberada. Y con ello buscan descifrar la mente a través del lenguaje corporal porque no podemos evitar que nuestro cuerpo se comunique con el exterior aunque sea de una manera no consciente.
Nada de esto son superpoderes. La Sinergología® tiene método y objeto de estudio. Tampoco tiene que ver con la intuición. Los sinergólogos tienen identificados 1200 ítems (gestos). Un ítem aislado no les dice nada, necesitamos una cadena de ítems que nos que hagan fiable la decodificación. Y no existe ninguno que, por sí solo, desvele algo importante de nosotros.
Para leer el artículo completo publicado por bellezapura.com haz click aquí