La escritora y conferenciante, además de estar considerada la mejor experta en Sinergología® en español a nivel mundial nos habla de esta disciplina que nos hará ver a los demás de una manera distinta ya que aprenderemos a comprender mejor su lenguaje corporal.
Es probable que jamás hayas oído hablar de la Sinergología®, pero si te decimos que está relacionada con interpretar bien el lenguaje corporal, seguro que te interesará. Se trata de una disciplina que se encarga de interpretar y analizar la comunicación no verbal inconsciente. A través de ella, es posible comprender mejor a nuestro interlocutor mediante la observación de su lenguaje corporal. Tal como afirma Eva García, Sinergóloga y autora del libro ‘Sinergología®. Aprende a decodificar el lenguaje corporal de quienes te rodean‘ (Ed. Cúpula), nos puede ayudar a mejorar nuestra capacidad para interpretar el lenguaje no verbal, ayudándonos a descifrar el verdadero significado de los gestos y movimientos, y elevando nuestra comunicación a un nivel superior.
Además, Eva García Ruiz desmonta mitos arraigados sobre el lenguaje corporal y revela cómo nuestros propios sesgos y creencias pueden distorsionar la interpretación del comportamiento ajeno. Con un enfoque claro y objetivo, este libro se convierte en una guía práctica para analizar el lenguaje corporal con precisión. Con ella hemos hablado sobre la Sinergología® y esto es lo que nos ha contado.
Sinergología® es un libro que promete transformar nuestra comprensión del lenguaje corporal. ¿Qué te llevó a escribirlo y cuál fue el mayor reto al plasmar esta disciplina en un formato accesible para todos?
Era una idea que tenía en la cabeza hacía tiempo, ya que cada vez que imparto una conferencia o doy un curso en alguna compañía, los asistentes se quedan con ganas de profundizar un poco más y sobre todo, me preguntaban por un libro mío, escrito con mis palabras y tal como suelo explicar yo misma la disciplina. Lo cierto es que el gran mérito es de Leticia, mi editora de Libros Cúpula. Fue ella quien me propuso la idea de escribir en un lenguaje divulgativo para tratar de conseguir acercar a todo el mundo a la Sinergología®. Este ha sido el reto más grande ya que, aunque trato siempre de transmitir los conceptos de manera cercana, el libro no debía parecer un manual de texto, ni ser pesado ni extenderse en terminología muy científica. El mayor esfuerzo ha sido el intentar mantener siempre el trasfondo de rigor y la base científica llevándolo a un lenguaje que resulte ameno y que estimule la curiosidad del lector.
En el libro desmitificas muchas creencias populares sobre el lenguaje no verbal. ¿Cuál dirías que es el mito más extendido y por qué es tan difícil erradicarlo?
La creencia de que cuando alguien no nos mira a los ojos nos está mintiendo u ocultando algo. Tenemos arraigadas diferentes convicciones en nuestro interior sobre qué movimientos suele realizar alguien que no está siendo sincero y, la verdad, es que no son más que eso, creencias. La más frecuente seguramente es la de desconfiar de la persona que no nos sostiene la mirada al hablar, especialmente en culturas latinas, donde las interrelaciones personales se dan con mucha cercanía en el contacto por regla general. La realidad es que una persona no sostiene la mirada por muchos motivos, que pueden oscilar desde su timidez, a razones culturales (en determinados países resulta ofensivo o agresivo) a simplemente estar pensando en algo que tengo que ir a buscar a mi memoria. Para poder localizar información en la memoria, me veo obligado, de manera no consciente, a apartar la mirada de mi interlocutor para poder encontrar esa información antes de volver a nuestra conversación.
Uno de los mitos más extendidos es que cuando alguien no nos mira a los ojos nos está mintiendo (…) Puede simplemente estar pensando en algo que tengo que tiene que buscar en la memoria. Para ello, me veo obligado, de manera no consciente, a apartar la mirada de mi interlocutor para poder encontrar esa información antes de volver a nuestra conversación.
Hablas de cómo nuestra intuición a menudo nos engaña cuando intentamos interpretar el lenguaje corporal de los demás. ¿Podrías darnos un ejemplo concreto de una situación cotidiana en la que esto sucede?
Vemos a alguien nervioso en un juicio por televisión y pensamos que miente. A esto lo llamamos sesgo Pigmalión y es que, cuando creemos ver un mentiroso nuestro cerebro nos sesga y, de alguna manera, lo construye ya que nos impide ver otras señales. Nos sucede habitualmente en situaciones o comportamientos que consideramos anómalos. Lo distinto nos pone en guardia y hace que se activen nuestras alertas, mientras que lo que nos es familiar o nos resulta cercano nos pasa más desapercibido. Y ahí es donde nos puede engañar.
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