¿Si alguien se rasca la nariz cuando nos habla es por que está mintiendo? ¿Es verdad que nuestros gestos nos delatan cuando sentimos atracción? ¿Podemos controlar nuestras expresiones faciales para evitar que detecten nuestras mentiras? El mundo del lenguaje no verbal es todo un misterio para la gran mayoría de nosotros, aunque nuestro cerebro parece saber mucho más a nivel intuitivo.
Así lo explica Eva García Ruiz, experta en Sinergología®, que revela para Lecturas los secretos de la comunicación no verbal. Te adelanto que nada es como creías que eras, y detectar lo que de verdad nos dicen los demás es una tarea intensa. Pero merece la pena, porque cuando sabemos que intentan decirnos los demás con sus gestos, es mucho más sencillo comunicarnos correctamente. ¿Te animas a descubrir lo que te están diciendo sin hablar?
Sinergología® vs Comunicación no verbal
¿Qué es exactamente la Sinergología® y en qué se diferencia de otras disciplinas como la psicología o la comunicación no verbal?
La Psicología estudia la conducta y los procesos mentales de los individuos, mientras que la Sinergología® es una marca y una disciplina que se enmarca en concreto dentro de la comunicación no verbal y aquí es donde tenemos que diferenciarlas bien. Sinergología® es comunicación no verbal pero no toda la comunicación no verbal es Sinergología®.
La comunicación no verbal engloba tanto los aspectos conscientes como los no conscientes de un proceso de comunicación, e incluso otros temas como pueden ser los aromas, la vestimenta o los objetos de los que una persona se rodea y que transmiten un mensaje. Sin embargo, el ámbito de la Sinergología® es mucho más concreto, es el del lenguaje corporal no consciente y semiconsciente, es decir, todos los movimientos corporales que realizamos sin que nos demos cuenta.
El color del traje que elige la reina para una visita oficial es comunicación no verbal y que se le acelere el parpadeo porque esté viendo algo que le gusta sería la parte que trata la Sinergología®.
Gestos que ya conoces, ¿o no?
¿Es cierto que si alguien cruza los brazos está a la defensiva o cerrado a la conversación?
Este es uno de los tópicos más arraigados. Yo misma en mi etapa como directora comercial insistía a los equipos en evitar el cruce de brazos delante de los clientes, porque sí es cierto que quien lo observa lo interpreta como un cierre o una reserva.
La realidad es que la mayor parte de las veces que nos cruzamos de brazos lo hacemos por comodidad. Cuando estamos sentados y la silla no tiene brazos o estos están demasiado bajos o alejados, nos sentimos más confortables cruzando los brazos. Lo mismo sucede cuando hablamos de pie en grupo y no tenemos nada en las manos, normalmente acabamos cruzando los brazos porque estamos más cómodos así.
No obstante, hay ocasiones en las que este movimiento sí indica cierre o defensa y es cuando aparece combinado con tensión en las articulaciones involucradas en el movimiento. Es decir, si los hombros se elevan o los puños se cierran con tensión, o si el cruce está más alto de lo normal o las manos empujan los bíceps en lugar de apoyarse tranquilamente en el brazo contrario, ahí sí estaremos ante un cruce de brazos con connotaciones negativas.
¿Qué señales no verbales deberíamos observar en una conversación para saber si alguien está interesado o aburrido?
La primera cosa en la que nos tenemos que fijar es en sus ojos y, más concretamente, en su parpadeo. Cuando una persona deja de parpadear nos indica que está pensando en otra cosa, que ya no nos está escuchando, mientras que cuando parpadea regularmente está registrando la información, está aquí y no se ha ido su cabeza a otro sitio.
El desinterés se muestra también en las retiradas de la mirada para irse a quitar una pelusilla de la ropa, ajustarse el reloj o mirarse las uñas. Con esto nos dice algo así como: “¡me interesa más mi manicura que lo que me cuentas!”
Sin embargo, acercarse en lugar de recostarse en el asiento o acariciar el puente de la nariz son señales de interés.
Para leer el artículo completo publicado por lecturas.com haz click aquí